Espectacular espejo de pared con marco de madera tallada a mano, decorado con un elaborado entramado calado de inspiración oriental. El característico acabado en laca roja presenta una bonita pátina y un desgaste natural que deja entrever capas de dorado y la madera, aportándole un gran carácter.
El marco incorpora una sucesión de motivos geométricos y roleos inspirados en el arte chino tradicional, rematados en la parte superior por tres pequeños copetes tallados con figuras estilizadas que recuerdan a dragones o criaturas mitológicas, símbolos de protección y prosperidad en la cultura china.
El espejo conserva su luna original de mercurio, con ligeras marcas y señales propias del paso del tiempo, que refuerzan su autenticidad.
Medidas: 76cm ancho x 96 cm altura